El día del hornazo

Cuentan los más mayores del pueblo, que sus abuelos hablaban de una epidemia que acabó con casi todas las gallinas de nuestra tierra. En una época donde estas aves eran parte vital de la alimentación de las familias. Proveían de carne y huevos durante el año, además los caldos de sus pucheros reconfortaban durante los fríos inviernos y eran las responsables de reciclar los restos de los huertos.

Como en todas las historias, siempre hay alguien, algún personaje, que tiene una idea que cambia el rumbo de la vida de los demás, en este caso fue Damián, un minero, que aquejado de los pulmones tuvo que dejar la mina para dedicarse a la panadería.

La escasez de huevos hacía que este preciado alimento fuera casi moneda de cambio, los pocos que había se vendían de estraperlo a precios que la mayoría de los paisanos no podían permitírselo, y según pasaban los meses, más animales con cresta morían. Por parte de las autoridades, al no ser capaces de erradicar la epidemia, dictaron que a cada familia solo le correspondía consumir un huevo por día, orden difícil de controlar, pues debido a su tamaño, era fácil esconderlos en cualquier parte.

Damián propuso una nueva manera de distribuir el preciado alimento, meterlo dentro de cada hogaza de pan, de esta manera cada familia consumiría proporcionalmente los mismos huevos que panes. Al adoptar esta medida, pasado un tiempo, se observó que morían menos gallinas. La razón que años después los científicos descubrieron es que la causante de la epidemia era una bacteria que se encontraba en el cascaron de los huevos, al ser los huevos horneados junto a pan, las altas temperatura mataban al microorganismo maligno y evitaban su propagación.

Esta historia que os he contado realmente no tiene nada que ver con el origen del hornazo, para saberlo os recomiendo que visitéis la entada del blog Pinchos y canapés, donde se describe el verdadero origen de este dulce típico y además se detalla su receta. Aprovechando que hoy en Puertollano se celebra este día y la gente ha salido al campo a compartir este rico bollo con su huevo dentro, me apetecía inventarme este cuento cortito.

Hornazo de un huevo

Hornazo de un huevo

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Acerca de J. Fernando Buitrón Gijón

Sumiller, ingeniero industrial, formador y comunicador, divulgador en temas de sostenibilidad, arquero, aficionado a la fotografía y corredor ocasional.
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6 respuestas a El día del hornazo

  1. alvaro dijo:

    Fedex it, please

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  2. Me ha encantado este pequeño cuento y además en el mejor momento, justo antes de irme a dormir.
    Gracias Fernando!!

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  3. Jajajajajja estas cosas solo se te pueden ocurrir a ti

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  4. Graci dijo:

    De imaginación vas sobrado. 🙂 pero ha estado graciosa la historia.

    Saludos.

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  5. Pingback: La palabra confitada | El emparrao

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