Granada, buscando vinos entre el paraíso tropical y la alta montaña.

Reconozco que la provincia de Granada es una de mis debilidades terrenales. Dibujar un radio de una hora de coche y encontrar historia, mar y montaña, hacen de esta tierra uno de esos paraísos que son visita obligada de nuestro país, sobretodo cuando no dista a más de tres horas de donde resido. Las playas tropicales rodeadas de chirimoyos, palmeras y otros árboles más propios de latitudes ecuatoriales, siempre me han sorprendido, además sus suaves temperaturas en invierno han sido un imán que me atraía desde el crudo clima continental manchego.

Nuestro gran pendiente respecto a esta tierra era conocer las alpujarras granadinas y algunos de los vinos de la provincia y este ha sido el principal motivo que nos ha llevado a disfrutar unos días del embrujo granadino.

La casita de la vaca

La casita de la vaca

El proceso de seleccionar hospedaje siempre es el mismo, buscamos por internet las diferentes opciones, priorizando la ubicación en función del objetivo del viaje. En este caso nos interesaba algún alojamiento que estuviera estratégicamente situado, como para movernos sin perder demasiado tiempo, y lo encontramos en Mondújar, La casita de la vaca, un alojamiento rural regentado por una familia de origen británico. Merece la pena destacar este sitio por varios motivos, la limpieza, los detalles hacia el cliente, la amabilidad de los caseros y el gusto con la que está restaurada la casa. Mark, Sharon y su hija Isabel, te hacen sentir como en tu casa, respetando tu intimidad, pero estando en todo momento atentos a tu confort.

Hemos realizado los recorridos típicos, Lanjaron, Capilerira, Trevélez, etc. También hemos degustado sus embutidos y por supuesto su jamón. Recorrimos el valle de Lecrin y paseamos a caballo por Albuñuelas, con Juan, propietario de Rutas a Caballo Palmali, quien nos enseñó impresionantes vistas del valle a lomos de dos yeguas blancas. Visitamos la ciudad de Granada y nos báñanos en Almuñecar, donde volvimos a tapear en La Bodeguita, un bar próximo a la playa de San Cristóbal, con una riquísima fritura de pescado.

Enoturismo en Granada

En cuanto a vinos, hemos tenido cal y arena en nuestro viaje. Nuestro primer objetivo era visitar el viñedo más alto de España, Barranco Oscuro. Tenía algunas referencias buenas de esta bodega. Elaboran múltiples varietales de forma natural, e incluso tienen un espumoso. La página web está bien presentada, destacando imágenes de degustación (www.barrancooscuro.com). He de decir que llamamos en la misma mañana que pretendíamos visitarla, y esto entendemos que puede ser un inconveniente. Por teléfono nos facilitaron cómo llegar, hecho que es importante, pues en la carretera no hay indicaciones, y en un momento dado es necesario coger un camino de tierra. Después de informarnos como llegar, nos volvieron a llamar para decirnos que no fuéramos por que no podían atendernos, pero la escasa cobertura móvil hizo que no viéramos esa llamada y allí nos presentamos. Hora y media de curvas y efectivamente, no nos quisieron enseñar la bodega, ni compartir con nosotros sus elaboraciones. Nos ofrecieron hacerlo con una programación a medio plazo, hablaban de meses. Evidentemente es decisión de la bodega mostrar sus instalaciones y recibir a visitantes, además coordinar una visita en tan corto espacio de tiempo, puede ser un inconveniente para bodegas pequeñas. Por otro lado, refleja lo lejos que estamos de implantar una cultura real de vino en algunas zonas de España, recordamos nuestros viajes por Burdeos y Borgoña, donde los pequeños productores te abren las puertas de sus bodegas, te ofrecen sus vinos y te explican cómo los elaboran, generalmente no son enólogos ni comerciales, son pequeños productores, verdaderamente amantes del vino, que agradecen que les visiten y lo valoran, porque se sienten orgullosos de lo que hacen y saben que compartirlo es la mejor manera de preservarlo. Es una lástima que no nos llevásemos ese buen recuerdo de Barranco Oscuro.

Próxima a Barranco Oscuro estaba Cuatro Vientos, otra de las bodegas importantes de la zona. En este caso, el inconveniente era la hora de la visita programada, las tres y media de la tarde, hora que nos extrañó, teniendo en cuenta las temperaturas que se pueden alcanzar en julio por estas latitudes, pensando en el paseo por el viñedo. Finalmente decidimos marchar a Trevélez y degustar jamón con una cerveza Alhambra.

TrevélezNuestra suerte en visitar bodegas cambio al día siguiente en Hacienda Señorio de Nevada, un complejo enoturistico con restaurante y visitas programadas todos los días, donde nos atendieron en exclusividad y donde comimos excepcionalmente. La experiencia fue tan buena que será motivo de un próximo artículo en exclusiva.

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Acerca de J. Fernando Buitrón Gijón

Sumiller, ingeniero industrial, formador y comunicador, divulgador en temas de sostenibilidad, arquero, aficionado a la fotografía y corredor ocasional.
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Una respuesta a Granada, buscando vinos entre el paraíso tropical y la alta montaña.

  1. Tomamos gran placer en la lectura de tu blog interesante de esta Granada región de España y todos los buenos comentarios usted ha hecho en http://www.casitadelavaca.com
    Fue muy agradable te que te quedaras con nosotros estamos encantados de que tenía un buen tiempo.
    Le deseamos todo lo mejor para sus futuras expediciones.
    Espero que puedan entender mi español
    Mark, Sharon y Isabel xx

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